Las mujeres presentan la hegemonía en el dolor muscular

El dolor muscular es el problema médico más frecuente entre la población adulta, hasta el punto de que el 80% de los españoles han sufrido en algún momento dolor de espalda, según los datos de la Sociedad Española del Dolor, SED. La misma asociación destaca además que el 60% de los afectados por este tipo de dolores son mujeres, un porcentaje que además va aumentando progresivamente.

Los motivos por los que se da mayor incidencia entre las mujeres y porque la cifra no deja de crecer se deben a dos motivos principalmente. Uno, la incorporación de la mujer al mercado laboral, sobre todo en el sector servicios, donde el movimiento es continuo y o bien se pasa demasiado tiempo sentada, o demasiado tiempo en pie. Y el segundo motivo son las tareas del hogar y el cuidado de los hijos que, en gran medida, siguen recayendo en la figura femenina. La interacción de estas dos variantes provoca un efecto multiplicador en estos problemas, ya que a las jornadas laborales les siguen horas de trabajo en casa, por lo que descansan menos y peor que los hombres.

De hecho, este dato aportado por la SED es corroborado por la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo que destaca la enorme diferencia entre las horas de reposo de los hombres y de las mujeres. Por otra parte se da una concentración de dolores musculares en áreas muy concretas del cuerpo como son las cervicales, las lumbares, los hombros y las rodillas. En un 90% de los casos se trata de contracturas, que afectan en un 41% a los músculos lumbares, en un 25% a las cervicales y en un 7% son tortícolis, en el podio de las dolencias más habituales.

Tratamiento y prevención

En la inmensa mayoría de los casos lo más habitual para pasar el trance es la toma de analgésico y antiinflamatorios, así como relajantes musculares si la contractura es de consideración, aunque la mayoría además de tratables pueden ser prevenidas con sencillas técnicas como no cruzar las piernas cuando se pasa demasiado tiempo sentada, alternar el peso de las piernas si es necesario estar mucho tiempo en pie, bajarse doblando las rodillas y con la espalda recta y no arqueándola, o cargando pesos proporcionalmente a ambos lados del cuerpo.

A día de hoy la mitad de las bajas por incapacidad laboral en el trabajo se refieren a patologías osteomusculares, con un coste en productividad que asciende a unos 15.000 millones de euros. Pese a que la franja de edad que más coste supone para las arcas estatales y las de las empresas es la que abarca de los 46 a los 55 años, debido a la edad y a la posible conjunción de otros problemas como la osteoporosis, el rango de población con mayor incidencia son los adultos jóvenes, entre los 35 y los 45 años. Entonces, ¿para qué esperar a curar cuando se puede prevenir? Sólo hay que identificar al grupo de riego en la empresa para que reciba un curso de higiene postural. Ganan los trabajadores en calidad de vida y gana la empresa en productividad.