Galicia está a la cabeza de España en obesidad infantil

Altamente preocupante. Así es como valoran los miembros de la Asociación Gallega de Dietistas y Nutricionista, AGDN, los resultados de los últimos estudios en los que se constata que Galicia es la comunidad autónoma con mayor índice de obesidad infantil, con un 30%, y la tercera en el caso de los adultos con el 23% frente al 14’5% de media del total del país.

Ello se debe, según la asociación a unos hábitos de ocio más sedentario y las comidas rápidas, mal elaboradas o compradas ya precocinadas, así como a mitos falsos como que el pan, la pasta o las patatas engordan. Y lo hacen, pero en grandes cantidades, no por sí solas son más calóricas que cualquier otro alimento.

Para luchar contra este elevadísimo índice de obesidad habría que fomentar la práctica del deporte y cambiar los hábitos alimenticios, haciendo 5 comidas al día, tres principales y dos tentempiés, reducir los fritos y la ingesta de grasas, y llevar una dieta variada, aunque con las cantidades controladas. Las dietas atlántica y mediterránea son excepcionalmente buenas para ello, pero se van perdiendo poco a poco.

Tan preocupante es la situación que los datos de obesidad infantil en Galicia son sólo superados por los datos de Estados Unidos y Reino Unido, países donde se considera la obesidad infantil como una pandemia. De hecho en España, aseguran los expertos, no se tiene conciencia de la obesidad como una enfermedad por sí sola que además puede desencadenar o agravar otras como la diabetes, la hipertensión o las patologías cardiovasculares.

Nuevo medicamento

Los adultos, sin embargo, de los que Galicia no va a la zaga respecto a los niños pues ocupa el tercer puesto respecto a todas las comunidades de España en número de obesos, podrían tener en poco tiempo a su disposición un nuevo fármaco para ayudarle a rebajar los kilos que le sobran. Se trata de la liraglutida, un fármaco desarrollado para la diabetes tipo 2 que ha demostrado en estudios una importante capacidad para reducir el peso corporal de personas obesas.

El estudio, llevado a cabo en Dinamarca, señala que el 76% de los individuos tratados con este fármaco redujeron un 5% su peso, y casi el 30% lograron un a reducción del 10% a las 20 semanas de tratamiento. Esto es un éxito, no porque los médicos pretendan restauran el peso de una persona a cuando era joven si no porque en estos casos de obesidad, una reducción mínima del 5% disminuye mucho los riesgos de desarrollar otras enfermedades. Sin embargo y como todos los medicamentos, presenta algunos efectos secundarios como náuseas y vómitos, y otros beneficiosos como la reducción de la presión arterial y de la prediuabetes.